Como nunca, creo, he estado ocupado. Han sido largas semanas de lectura, creación de textos, edición, viajes cortos y mucha paciencia. Al parecer sí, la universidad se va poniendo más exigente en la medida de que pasa el tiempo; va quedando poco espacio para hacer cosas entretenidas fuera de ahí. Afortunadamente me encanta lo que estudio, así que no es tan problemático, al menos.
Dentro de todo el estrés —con el que hasta me agripé— me di el tiempo de arreglar varias cosas que tenía pendientes hace rato. Primero que todo, actualicé este blog en cuanto a su estética y organización, porque ya estaba bueno de que dejara de tenerlo botado. Segundo —y más importante—, le di un vuelco a cómo se estaba llevando mi querido DILO.cl.
Es curioso como funcionan las cosas cuando uno les fija plazos. El viernes dije que haría una reforma en DILO.cl con fecha límite marzo de 2010, cuando fuera su primer aniversario. Pensé que si era necesario hacer un tema de WordPress desde cero, así sería. Lo conversé con mis buenos amigos Stazzi y ATG, —diseñador e ilustrador del sitio, respectivamente— y la idea les pareció bien. Después de todo, el plazo era holgado para revolucionar lo que existía.
El punto llamativo de la historia surgió el sábado. Cuando me desocupé de toda responsabilidad amorosa, a eso del mediodía, pensé en echar una mirada y estructurar desde ya lo que quería en la webzine. Revisando notas antiguas llegué al Arras Theme, un tema maravilloso para WordPress licenciado bajo GPLv2, lo que me permitía modificar todo lo que yo quisiera. Entonces recurrí a mis escasos conocimientos de HTML+CSS+PHP, configuré un localhost y me lancé a la vida. Luego de mucho rato de trabajo, donde aprendí prodigiosamente los secretos de estas artes binarias, terminé con el esqueleto de lo que sería el nuevo DILO.cl. El domingo me dediqué a afinar detalles y desde entonces creo que el sitio ya está plenamente funcional, arreglé todos los desperfectos groseros y me siento orgulloso de lo que resultó:
Ahora tenemos un sitio más atractivo y funcional, además de que aprendí más que nunca antes cómo codear. De hecho, el CSS está casi todo modificado y escribí gran parte.
Ahora me queda estudiar Narración Escrita, para la prueba del jueves: la otra pega que feliz me quita horas de sueño.


¡¡Lindo, maravilloso, lo mejor que he leído en mi vida!!
¡Sigue así, amor, eres el mejor!