Como nunca, creo, he estado ocupado. Han sido largas semanas de lectura, creación de textos, edición, viajes cortos y mucha paciencia. Al parecer sí, la universidad se va poniendo más exigente en la medida de que pasa el tiempo; va quedando poco espacio para hacer cosas entretenidas fuera de ahí. Afortunadamente me encanta lo que estudio, así que no es tan problemático, al menos.
Dentro de todo el estrés —con el que hasta me agripé— me di el tiempo de arreglar varias cosas que tenía pendientes hace rato. Primero que todo, actualicé este blog en cuanto a su estética y organización, porque ya estaba bueno de que dejara de tenerlo botado. Segundo —y más importante—, le di un vuelco a cómo se estaba llevando mi querido DILO.cl.

Últimos Comentarios